miércoles, 23 de febrero de 2011

Una verdad incómoda

 Una verdad incómoda… eso es lo que descubrimos día a día, y es lo que encubren todos los que pueden y deben para seguir viviendo en abundancia. Porque… ¿Qué importa el futuro a largo plazo? ¡Yo solo quiero vivir mi vida ahora, y a tope!
 Y frente a esto ha habido tantas opiniones, defensores, campañas… hablamos del cambio climático y del sufrimiento mundial, del fin del mundo y de la vida tal como la conocemos.
Y agudamente un hombre, no diferente a los demás, se decidió a exponer los mitos e ideas equivocadas acerca del calentamiento global, las formas de su prevención, y sobre todo sus efectos. Este hombre es el ex vicepresidente Al Gore, que después de perder las elecciones estadounidenses decidió cambiar de rumbo y dedicarse a ayudar a salvar el planeta. Este  ingenioso circo de concienciaciones muestra a un hombre divertido, abierto y dispuesto a todo para hacer llegar a la mayor cantidad de gente posible la sorprendente verdad acerca de lo que está por venir antes de que sea demasiado tarde.
A veces utiliza sus desgracias familiares para tocar la fibra, así como estudiadísimas frases, expresiones y poses.
Este documental, además de exponer claramente la situación actual y de hacer algunas predicciones, cuenta la historia personal de Al Gore. Desde que empezó a preocuparse por la crisis medioambiental a escala mundial, pasando por el joven senador que debió enfrentarse a una terrible tragedia familiar, hasta el hombre que casi llegó a presidente pero que regresó a su primera pasión, el medioambiente.

Las imágenes y pruebas que nos muestra son tan sorprendentes como alarmantes, las evidencias,  los gráficos y los datos que se nos enseñan,  nos hace ver la gravedad del problema de una vez por todas. Y es que revela, con una mezcla de humor, dibujos animados y pruebas científicas convincentes; los efectos del calentamiento global en el planeta.
El documental es digno de ver por la concienciación que podemos tener después de verlo, ya que es un problema realmente serio, como se ha sabido siempre.
Uno de sus objetivos parece ser que comencemos a dejar de lado los tapujos, los orgullos, la soberbia y la política de intereses, y empecemos a preocuparnos por algo que es de todos, que es la base de cada nuevo día.
Por eso debemos seguir luchando, y apoyando y difundiendo a personas como Al Gore, sus guionistas, y todos los demás trabajadores que se merecen un poco de luz.
Y no debemos olvidar, que Gore no es ni ha sido el primero en dejar bien claritos los problemas medioambientales.

1 comentario:

  1. Muy bueno el comentario, Helena. Hubiera citado algo más, como el año que perdió las elecciones y se dedicó a ese ámbito, pero está muy bien expuesto y resumido.

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